21 de des. 2006

Reflexión sobre Weblogs y posmodernidad

En la película 1984, de los años cincuenta, se mostraba un futuro oscuro en el que todos seríamos observados por un gran gobernante que nos dominaría –utilizando como herramienta un único canal televisivo que muestra y a la vez observa- y no dejaría lugar a la libertad individual. Todos los seres humanos trabajando anónimamente, convertidos en un número, para una sociedad cruel.

Gianni Vattimo, en su libro La sociedad transparente, analiza la posmodernidad en que –según él- vivimos, como un proceso inverso al pronosticado: los medios masivos de comunicación, al diversificarse y abaratarse, muestran una diversidad de realidades tal que comenzamos a relativizar todo tipo de verdades absolutas y a comprender que en el mundo parece haber más minorías que mayorías.

Por mi parte, veo el fenómeno de los weblogs como un refinamiento del mismo proceso: ya no son minorías las que se muestran en un canal de televisión por cable, ahora somos individuos los que hablamos de nosotros mismos suponiendo la existencia de un público interesado en nuestras individualidades, o tal vez ningún público más que nosotros mismos.

Finalmente, llevar un weblog quizás termine resultando un simulacro de publicación en el que sentimos que todos pueden leer nuestras producciones, y la realidad es que allí están ellas, en una pizarra que se muestra en una pared de un pasillo por el que tal vez nunca nadie pase a leer.